“No te sorprendas porque hablo de otras vidas, de las que viví, o de las que viviré. No hay conflicto con mi Dios o con mi fe. Simplemente es lo que he vivido, lo que creo, lo que me constituye. Lo que soy. Mar profundo, ola que rompe, brisa suave o vendaval, pez y ave a la vez. Corriente que fluye, energía pura, vivo, crío, envejezco y muero para volver a nacer y crecer. Caigo para volver a levantarme. Siento dolor para saber que crezco. Siento amor para formar mis lazos y muero sabiendo que volveré aquí. Creo, creo y creo para alimentar mi espíritu y encontrar mis respuestas”.
Mis oníricos son parte del estudio del significado de los sueños, que me llevaron a un maravilloso viaje colmado de situaciones y lugares absolutamente asombrosos. Este estudio y sus experiencias me invitaron a cambiar radicalmente mi pintura. Aparecen en esta etapa, los animales, seres míticos, las mujeres, las formas entremezcladas y la desestructuración del formato, para dar paso a una obra totalmente libre, llena de significados y tramas contenidas, las que se muestran superpuestas como en un sueño, de las cuales capturo un momento particular. Otras en cambio se develan ante mi, tan nítidas como si fueran otras vidas. Este gran lenguaje de mi obra o la “revelación” de esta nueva forma de pintar, va de la mano con la apertura de la propia conciencia de quién soy, de lo que siento al pintar, de poder utilizar mi pintura como un medio de comunicación y de expresión del propio ser interior y su verdadera complejidad.
Los retratos aparecen en la exposición “revelaciones” de 2011 en Galería la Sala donde retrato mis vidas anteriores a través de mujeres orientales, japonesas, coreanas, chinas e indues. Desde entonces no he dejado de pintar a diferentes mujeres en sus labores, o retratadas con sus propias simbologías u objetos de sus afectos, que acompañan sus realidades haciendo de estas obras una historia completa, una representación integral de lo que la persona es. Así también representé mis vírgenes en la exposición ParaDogma en la Galería Isabel Aninat, donde representé a la mujer en su estado más espiritual- virginal iconizando a diferentes mujeres de la vida actual como vírgenes en un altar. Si te gusta esta etapa puedes mandar a hacer con la artista una obra especial personalizada.

TODOS        TORRES        ABSTRACTOS       ONÍRICOS       ESCULTURAS E INTERVENCIONES